Extrañas mis pechos esperando ser devorados por tus labios,
Extrañas mi cintura esperando ser rodeada por tus brazos,
Extrañas mis hombros esperando una caricia de tus dedos,
Extrañas mis piernas esperando ser tocadas por tus manos,
Estrañas mi espalda esperando ser cubierta por tus besos,
Extrañas todos y cada uno de los rincones de mi cuerpo.
Pero a mi, mujer con tristezas y alegrías, defectos y virtudes,
Con tanto que dar y esperando recibir, no la extrañas.
Extrañas a la mujer exterior,
porque a la interior no quisiste conocerla.
sábado, 15 de agosto de 2009
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